Recuperación de un TCA: qué viene después del alta
Salir de la internación no cierra el tratamiento de un TCA: lo traslada a casa. Qué observar en los primeros meses, cómo acompañar y cuándo volver a consultar.
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centro del adolescente
La Terapia Dialéctica Conductual (DBT) es un tratamiento psicológico estructurado y con respaldo científico que enseña habilidades concretas para regular emociones intensas, tolerar el malestar sin hacerse daño y construir relaciones más sanas. En Mente a Mente la aplicamos en un programa para adolescentes y jóvenes con desregulación emocional, autolesiones o conductas impulsivas, en Las Condes, Santiago.
Si no sabes si lo que le pasa a tu hijo o hija es grave o es «cosa de la edad», esa duda es exactamente el motivo para consultar. Lo evaluamos contigo en la primera llamada, sin compromiso.
Acompañamos con evidencia, empatía y estructura. En Mente a Mente, la terapia DBT es un puente hacia el bienestar y la autoconfianza.
Te responde una persona del equipo con formación DBT acreditada, no un robot, y es confidencial.


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Más de 300 pacientes acompañados desde 2020
La Terapia Dialéctica Conductual —conocida como DBT, por sus siglas en inglés, y también llamada terapia conductual dialéctica— es un tratamiento psicológico estructurado y con respaldo científico. Enseña habilidades concretas para regular emociones intensas, tolerar el malestar sin hacerse daño y construir relaciones más sanas.
Su idea central es una tensión que suena contradictoria y no lo es: aceptar a la persona exactamente como está, y al mismo tiempo ayudarla a cambiar. Esa es la «dialéctica» del nombre.
No es una terapia de conversación abierta. Es un programa con estructura, tareas, práctica y metas medibles. Por eso funciona en casos donde otras terapias no habían funcionado.
El Programa DBT lo imparte la Unidad de Terapia Dialéctica Conductual de Mente a Mente, centro de psicología y psiquiatría del adolescente en Las Condes, Santiago.
¿Para quién está indicada? Para adolescentes y jóvenes cuyas emociones son tan intensas que se les hacen inmanejables, y especialmente cuando aparecen autolesiones, ideación suicida, impulsividad o relaciones muy inestables.
¿En qué se diferencia de una terapia psicológica común? En que se practica. Además de la sesión individual hay una clase semanal de habilidades, tareas entre sesiones y trabajo con la familia. La DBT no busca solo entender lo que pasa: entrena qué hacer cuando pasa.

Tratamiento validado por investigaciones internacionales.
Diseñado según las necesidades y contexto individual.
Habilidades para regular emociones y conductas.
Espacio cálido, validante y libre de juicios.
La DBT está indicada cuando la intensidad emocional de tu hijo o hija ya no es un mal rato pasajero, sino algo que le está costando su vida cotidiana: sus relaciones, el colegio, su seguridad. Si reconoces tres o más de estas señales, vale la pena consultar.
Nada de esto significa que hayas fallado como padre o madre. La desregulación emocional tiene una base biológica y ambiental, y es tratable. Reconocerla a tiempo es lo que cambia el pronóstico.
El programa tiene cuatro componentes que funcionan juntos. No son opcionales por separado: la evidencia de que la DBT funciona se construyó con los cuatro operando a la vez.
Sesión uno a uno con su terapeuta DBT: metas, análisis de lo que ocurrió en la semana y plan de cambio.
Semanal · una hora. ¿Participan los padres? Está en dependencia del perfil y la edad del paciente.
Es una clase, no una terapia de grupo. Se enseñan las cinco habilidades y se practican.
Semanal · una hora. ¿Participan los padres? Sí — un padre, madre o cuidador asiste al grupo.
Contacto breve con el terapeuta DBT asignado.
24/7. ¿Participan los padres? Según el caso y la terapia.
Trabajo con los cuidadores: cómo acompañar sin escalar el conflicto en casa.
Semanal · una hora. ¿Participan los padres? Sí.
No entramos al programa el primer día. Hay cuatro sesiones previas en las que evaluamos si la DBT es lo indicado, definimos juntos las metas y acordamos el compromiso del tratamiento.
Si la DBT no es lo que tu hijo o hija necesita, te lo vamos a decir, y te orientaremos hacia lo que sí.
El Programa DBT completo dura un año. El valor es de $400.000 mensuales, e incluye la terapia individual semanal, el grupo de habilidades, el acompañamiento telefónico entre sesiones y la orientación familiar.
Las atenciones son reembolsables según tu isapre. Al terminar cada atención te entregamos la boleta, y tú la presentas a tu isapre para gestionar el reembolso. El monto que te devuelven depende de tu plan.
Aprender a notar lo que siente sin quedar arrastrado por ello. No es «poner la mente en blanco»: es dejar de reaccionar en automático.
Qué hacer en el peor momento, cuando aparece el impulso de hacerse daño, sin actuar sobre él y sin que la situación empeore.
Entender qué dispara la emoción, cómo baja, y cómo intervenir antes de que llegue a cien.
Pedir lo que necesita, decir que no, y sostener un desacuerdo sin romper el vínculo.
Para la familia: salir del «todo o nada» y de la escalada del conflicto en casa.

La principal diferencia con la versión para adultos es la composición del grupo: no participa solo el paciente, sino también uno de sus padres o cuidadores. El aprendizaje de las habilidades es mucho más efectivo cuando la familia las practica con él.
Es una llamada de clasificación con la coordinadora del Programa DBT de Mente a Mente. Buscamos que nos cuentes cómo funciona tu hijo o hija, resolvemos tus dudas y, a partir de eso, determinamos si puede acceder a la terapia DBT.
En esa misma llamada te damos la información práctica: cuánto dura el programa, si es presencial u online, dónde se realiza. Y si corresponde, dejamos agendadas las sesiones previas al inicio de la DBT.
No hay compromiso de continuar. Y nada de lo que cuentes sale de esa sala.
El Programa DBT lo imparte la Unidad de Terapia Dialéctica Conductual de Mente a Mente, un equipo con formación acreditada específicamente en DBT.
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Psicóloga Clínica · Coordinadora del Programa DBT. Terapeuta Dialéctica Conductual (DBT, Universidad de Chile), con formación específica en adolescentes y niños. Especialista en terapia dialéctica conductual para niños (DBT Iberoamérica). Especialista en desregulación emocional y conductual, y en riesgo suicida.
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Psiquiatra Infanto Juvenil · Directora de Mente a Mente. Postítulo de Terapia Conductual Dialéctica, Universidad de Chile. Capacitaciones en psicofarmacología, adolescencia y trastornos de la conducta alimentaria. Se desempeña en el área pública y privada en salud mental de niños y adolescentes.
6 profesionales con formación DBT acreditada (Universidad de Chile · DBT Iberoamérica) · Más de 7 años de trayectoria · Psiquiatría infanto-juvenil integrada al programa
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Las familias y los pacientes que pasan por nuestro centro dejan sus opiniones públicamente en Google. Ahí puedes leer, en sus palabras, cómo es atenderse con nosotros: el trato del equipo, el acompañamiento y la forma de trabajar.

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La Terapia Dialéctica Conductual fue desarrollada por Marsha Linehan, terapeuta e investigadora de la Universidad de Washington, en la década de los 70, y se puso en práctica de forma sistemática en los 80.
Nació de una necesidad concreta: había pacientes —con conductas suicidas, autolesiones y criterios de Trastorno Límite de la Personalidad— para los que las terapias existentes no funcionaban, y que abandonaban el tratamiento. Linehan buscó algo que sí les sirviera.
Su aporte fue combinar dos cosas que hasta entonces parecían opuestas: la aceptación (validar lo que la persona siente, sin juzgarlo) y el cambio (entrenar habilidades concretas para actuar distinto). Algunos de sus elementos de atención plena provienen de la meditación budista y de los principios Zen.
Aunque nació para el Trastorno Límite de la Personalidad, la DBT se adaptó a adolescentes y jóvenes y se extendió a otros cuadros: depresión, ansiedad, ira, impulsividad, trastornos del control de los impulsos, trastorno bipolar, trastornos de conducta disruptiva, trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) y la desregulación asociada al trastorno del espectro autista.
En todos, el objetivo es el mismo: regular emociones y conductas, y prevenir las autolesiones y los intentos suicidas.

Hoy la Terapia Dialéctica Conductual es el tratamiento con más evidencia publicada que respalda su efectividad en el Trastorno Límite de la Personalidad y en la desregulación emocional y conductual.
Una revisión de 21 estudios con 1.673 adolescentes, publicada en Psychological Medicine, concluyó que la DBT adaptada a adolescentes reduce las conductas autolesivas y la ideación suicida frente a los tratamientos con los que se comparó. Y la revisión más reciente, que reunió 72 estudios publicados entre 2000 y 2023, encontró mejoras en depresión, desregulación emocional, conductas autolesivas e impulsividad, tanto en atención ambulatoria como hospitalizada.
En Mente a Mente, hemos acompañado a más de 300 pacientes desde el año 2020.
Muchos pacientes pasan de sentirse dominados por sus emociones a reconocerlas, regularlas, no escalar el conflicto y tomar decisiones más efectivas, lo que los lleva a construir una vida plena.— Carolina Vanzulli Moreno, Psicóloga Clínica · Coordinadora del Programa DBT

En DBT la habilidad de “mindfulness” no consiste en lograr una mente en blanco. Se trata de observar lo que ocurre en el momento presente sin juzgar, y actuar de forma eficaz ante ello. Puede resultarte aún si hasta ahora “no te ha servido”: la evidencia indica que, con práctica y tiempo, contribuye a reducir la reactividad emocional y mejorar la aceptación.
Cuando la intensidad de lo que le pasa a tu hijo o hija interfiere de forma sostenida en su vida —no duerme, dejó de ir al colegio, se autolesiona, ha hablado de morir, o lleva semanas sin poder funcionar—, vale la pena una evaluación psiquiátrica. También cuando ya está en terapia y el avance se estanca.
Consultar no significa que vaya a medicarse. Significa que un especialista evalúa si hace falta, y en muchos casos la respuesta es que no. Cuando sí se indica, el apoyo farmacológico suele hacer que la terapia rinda más, porque baja la intensidad lo suficiente para que las habilidades se puedan aprender y practicar. Se valora caso a caso.
En realidad, no. Esta terapia se crea y pone a prueba en la década de los 70, por el equipo de la terapeuta e investigadora Marsha Linehan de la Universidad de Washington.
Está dirigida a personas con emociones y conductas intensas, a las que dicha intensidad les afecta de tal manera que interfiere en la relación consigo mismo y con los demás, y también en el cumplimiento de distintas metas personales.
A grandes rasgos, el objetivo de esta terapia es lograr “tener una vida que valga la pena vivir”. Esta meta se define al inicio del Tratamiento y es por la cual se trabajará en todo el ciclo.
No, pues una ventaja y condición de esta Terapia es que trabaja 3 modalidades en conjunto (Terapia Individual, Terapia Grupal y Asistencia Telefónica). Estas modalidades se complementan y refuerzan entre sí, y es así como se ha demostrado la eficacia de esta Terapia.
El Programa DBT dura un año. Empieza con cuatro sesiones de pre-tratamiento en las que se evalúa si la DBT es lo indicado y se acuerdan las metas.
El valor del Programa DBT es de $400.000 mensuales, e incluye la terapia individual, el grupo de habilidades, el acompañamiento telefónico y la orientación familiar. Las atenciones son reembolsables según tu isapre: te entregamos la boleta de cada atención y tú la presentas a tu isapre para gestionar el reembolso.
El Programa DBT de Mente a Mente atiende desde los 9 hasta los 24 años.
Sí, en el grupo de habilidades. La adaptación de la DBT para adolescentes exige que un padre, madre o cuidador asista al grupo junto al adolescente: las habilidades funcionan mucho mejor cuando la familia las practica también. En la terapia individual, la participación depende del perfil y la edad del paciente, y se define con el terapeuta.
Es una situación frecuente y no descarta el tratamiento. Precisamente para eso existen las cuatro sesiones de pre-tratamiento: sirven para trabajar la motivación y para acordar con el adolescente sus propias metas, no solo las de sus padres. Si aun así no hay disposición mínima, te lo diremos con honestidad y veremos qué otro paso tiene sentido.
Sí. La DBT se desarrolló precisamente para personas con conductas autolesivas e ideación suicida, y es donde tiene más evidencia acumulada. El módulo de tolerancia al malestar entrena qué hacer en el momento exacto en que aparece el impulso, para atravesarlo sin actuar sobre él.
Que se practica. Además de la sesión individual hay una clase semanal de habilidades, tareas entre sesiones y trabajo con la familia. La DBT no busca solo entender lo que pasa: entrena qué hacer cuando pasa.
La modalidad depende de la etapa del tratamiento y de las necesidades de cada paciente. Lo definimos contigo en la primera llamada.
El acompañamiento telefónico del Programa DBT está disponible 24/7. Si aparece una crisis fuera del horario de atención, tu hijo o hija será asistido por su terapeuta DBT.
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